Ni pena ni miedo

 “NI PENA NI MIEDO”

La exposición “Ni pena ni miedo” toma por título una impresionante obra de Raul Zurita ubicada en el desierto de Atacama, 57 kilómetros al sur de Antofagasta. Esa frase está escrita en ese territorio con letras enormes (el alto de cada una es de 250 metros) y se trata de una de las intervenciones de land-art más impactantes de cuantas se han realizado en América Latina. A la contundencia de la intervención se une la potencia de lo enunciado, como si fuera un intento de exorcizar lo peor o incluso de invocar un arte en el que lo catártico no fuera decisivo. Sin embargo, la inquietud, el temor o lo siniestro, esto es, lo familiar e inhóspito no cesan de acechar a la actividad creativa. En cierta medida la crítica de arte o incluso la historia, como pensara Warburg, puede funcionar como un sismograma, fijando temblores de tierra, dando cuenta de lo que hace que la tierra se fracture. Para la primera Trienal de Chile, Fernando Castro Flórez, comisarió en el Museo de Arte Contemporáneo la muestra “El terremoto de Chile” en la que intentaba sacar partido del pretexto literario de Heinrich von Kleist. Ahora en la galería Blanca Soto selecciona de nuevo a algunos artistas chilenos sin intención de hacer ninguna definición “generacional”. Lo importante es mostrar la vitalidad y energía del arte chileno contemporáneo tal y como también ha revelado el imponente libro de Gerardo Mosquera “Copiar un Edén”.

Los artistas incluidos en la muestra son: Eugenio Dittborn, sin duda uno de los más prestigiosos artistas latinoamericanos que participara en la exposición “Cocido Crudo” en el MNCARS y realizara una importante retrospectiva en el New Museum, Fernando Prats, con su singular forma de “pintar” con humo, fijando las huellas de lo real, Nicolás Franco, joven e inquieto creador que va de la instalación a la fotografía, Claudio Correa, preocupado por la marginalidad, Diego Opazo, fotógrafo de lo ruinoso, Patrick Hamilton, alegorista de la arquitectura y la violencia o Demian Schopft con un planteamiento en el que confluyen la cibernética, la filosofía o la revisión de la pintura tradicional desde criterios fotográficos. Para la exposición el artista Arturo Cariceo ha desarrollado una serie de intervenciones en un blog que estará operativo desde el mismo día de la inauguración.

Esta exposición es una ocasión excepcional para conocer algunos la obra de algunos artistas chilenos, capaces de llevar adelante, con enorme rigor y compromiso crítico obras en un país que soportó la crueldad de la dictadura y que está sometido a importantes transformaciones culturales, sociales y políticas. Sin ningún género de dudas, el arte chileno merece atención y especialmente en el contexto del interés reciente de algunas instituciones museísticas españolas por las contribuciones latinoamericanas al debate estético contemporáneo.

 

Currículum Claudio Correa

Currículum Demian Schopf

Currículum Diego Opazo Cousiño

Currículum Eugenio Dittborn

Currículum Fernando Prats

Currículum Nicolás Franco Guzmán

Currículum Patrick Hamilton

Currículum Raúl Zurita

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